Tras el Gran Premio de Europa de Formula 1 en el Valencia Street Circuit, (¿Porqué a un circuito español le ponen el nombre oficial en inglés? ¿Estos son los mismos que firmaban el famoso manifiesto en apoyo del castellano hace unos meses?), no puedo evitar tener una ligera sensación de desilusión, y no simplemente por el abandono de Fernando Alonso en la primera vuelta.
Parecía que el trazado del puerto de Valencia iba a ser propicio para ver muchos adelantamientos. Todos lo creíamos. Pero tras ver la carrera del sábado de la GP2 empecé a tener mis dudas. Normalmente si por algo se caracterizan las GP2 Series es porque se producen adelantamientos imposibles en puntos inimaginables para un Formula 1. En cambio en la carrera del sábado apenas se vieron adelantamientos y todos ellos se solían producir en situaciones muy forzadas y con mucho riesgo. Si eso pasaba en la GP2, en la Formula 1 seguro que iba a ser peor. Por ello, no me extrañó que más tarde se pudieran leer declaraciones de algunos pilotos de F1, confirmando mis sospechas; que las posibilidades de adelantamientos igual eran menores de las imaginadas. Y así pasó. Pocos y muy arriesgados que casi siempre implicaron el impacto entre los monoplazas. Una procesión con mínimos cambios en las posiciones no era lo esperado.

Sobre el abandono de Fernando Alonso, por desgracia, para mi ya no es ni decepción. Incluso se podría decir que era lo imaginable saliendo en el mogollón del pelotón. La evolución de Renault no es creíble y resulta sorprendente leer que aún se están centrando en el R28. Lo de Renault sí que es decepcionante. Están perdiendo el tiempo en una especie de misión imposible por convencer a Fernando para que se quede un año más con ellos. Me da la impresión que se lo están jugando todo a fin de retenerle, puesto que una escudería Renault sin Alonso en 2009, podría ser la puntilla que marque el fin de la marca francesa en la Formula 1 en un futuro más cercano de lo esperado. Sobre el futuro de Renault y del asturiano hablaré próximamente en una columna dedicada.
Más decepciones… Ferrari y Raikkonen. Segunda rotura de motor seguida. Una con Massa y otra con el finlandés. La flor en el culo de Hamilton sigue en pleno esplendor. Parece mentira que en tiempos de crisis haya tantas ganas de regalar campeonatos. El año pasado McLaren y este año Ferrari. Aun así, seguimos igual; faltan seis carreras y 15 puntos separan al primer clasificado en la general, Hamilton, con el cuarto, Kubica. Todo puede pasar. Sobre Kimi… ya no sé que pensar. Para colmo, el incidente en el pit stop donde un mecánico resultó herido fue responsabilidad suya. Es muy triste que a día de hoy, haya que tener más fe en Felipe Massa que en el vigente Campeón del Mundo. Yo, en el fondo, aún me resisto a pensar eso y creo que una victoria de Kimi en Spa podría cambiar la dinámica entre los pilotos de la Scuderia.
Por último, en lo que respecta a las decepciones (Heidfeld, a estas alturas, tampoco es ya una decepción), hablar sobre el supuesto lleno de espectadores en el circuito. No hubo lleno ni de lejos. En parte me alegro para que se joda más de un reventa espabilado que se creía que iba a hacer el agosto (nunca mejor dicho). Ojo!, no culpo a la gente que no fuera. Las cosas no están como para pagar doscientos y pico euros mínimo por persona. Lo que no me gusta es que me engañen y se le llenara la boca a más de uno con el récord de venta de entradas y el lleno hasta la bandera, cuando todo era mentira y el lleno no estaba garantizado. Ni en la gradas ni en los muelles. Mucho amarre vacío que visualmente no daba muy buena impresión y más si comparamos con la carrera de Montecarlo con la que tanto se han empeñado en comparar con la leche del glamour, etc.
Pero no todo es malo obviamente y es mejor terminar con buen sabor de boca. Si tengo que quedarme con un nombre, este sin duda es Sebastian Vettel. ¡¡ Qué gran carrera !! Además, si llega a durar dos o tres vueltas más, lo más probable es que hubiera podido adelantar a Jarno Trulli. El próximo año correrá para Red Bull Racing, pero este chico está destinado a pilotar en las “grandes” escuderías. Ferrari, BMW e incluso McLaren (¿Es que Mercedes no pinta nada?) deberían apostar a fondo por su fichaje. A día de hoy, es el piloto joven de mayor proyección en la parrilla. También muy bien Toyota y sus pilotos. La prueba de que el TF108 va realmente bien es que haciendo dos estrategias completamente diferentes (dos paradas para Jarno y una parada para Glock), ambos monoplazas han conseguido puntuar. Trulli está haciendo una de sus mejores temporadas. Glock sigue manteniendo el “momentum” tras el podio en Hungría y será interesante ver si continua con este nivel de pilotaje en las próximas carreras.
La próxima carrera, Spa-Francorchamps, será la del resarcimiento. Para los aficionados, que esperaban mayor emoción en el trazado valenciano. Para Kimi Raikkonen, ganador de las tres carreras anteriores que se han disputado en el mítico circuito. Una nueva debacle podría significar el fin de sus aspiraciones a lograr el campeonato y quien sabe si de su futuro en Ferrari. Y por último para Fernando Alonso. Tiene a su favor un motor apenas usado en Valencia y que podrá exprimir al máximo en el exigente trazado belga. Si no hace una buena actuación se puede despedir de lograr el titulo de consolación como “mejor del resto” (pilotos que no sean de Ferrari, McLaren y BMW). Lo mismo para Renault respecto a Toyota. Los nipones están demostrando una regularidad muy superior a la de la marca gala. El mundial llega a su etapa decisiva y la emoción está garantizada en todos los frentes.
El Lince del Paddock