May 29 2007
CHAMP CAR ¿Versus/&? INDY CAR
Érase una vez… una competición de gran prestigio internacional que contaba con una de las carreras más famosas del mundo (Las 500 Millas de Indianápolis), se disputaba en una gran variedad de circuitos urbanos y óvalos espectaculares y cuyos campeones gozaban de gran popularidad. Esta competición se llamaba CART. Pero un día, el propietario del circuito de Indy, Tony George, decidió que era más importante su circuito que la competición en sí, provocó la escisión y creo su campeonato independiente IRL (Indy Racing League), a través de la IndyCar, con protagonismo de los circuitos óvalos y con las 500 Millas como evento estrella. La CART pasó a llamarse Champ Car. La división provocó que muchos equipos tuvieran que elegir campeonato al no poder mantener una estructura en ambos. Ello debilitó las parrillas de la IRL y la Champ Car, tanto en cantidad como en calidad. Otra consecuencia fue la pérdida de interés de patrocinadores, aficionados y motoristas. Todo ello debilitó la economía de ambos hasta el punto que la Champ Car estuvo a punto de desaparecer. Tony George, gracias a sus holdings y sobretodo al IMS (Indinapolis Motor Speedway) puede seguir financiando su campeonato IRL, que sigue siendo tremendamente deficitario… por ello su enorme interés por mantener la Formula 1 en Indy y ahora intenta atraer el MotoGP a su circuito para aumentar la cuenta bancaria con la que pagar los cheques de la IRL. La Champ Car, después de librarse de la bancarrota, ha ido creando una base sólida sobre la que crecer con una política de reducción de costes y un área de marketing que mejora en la búsqueda de ingresos gracias a nuevos contratos televisivos, nuevas incorporaciones al calendario, etc. Otro factor clave en la subsistencia de la Champ Car es el buen ojo comercial de sus propietarios y jefes de equipo Forsythe y Kalkhoven que compraron Cosworth Racing a Ford y ahora son completamente independientes de la participación de un motorista. La IRL, que uno de sus objetivos y excusas para la ruptura era promover una mayor “americanización” del campeonato, depende en la actualidad de un único motorista, la marca japonesa Honda. Este año y por primera vez, han existido dificultades para completar la parrilla de 33 participantes de la Indy500 y se han podido adquirir entradas hasta última hora, a diferencia de épocas anteriores en que para el mes de abril ya se colgaba el cartel de “Sold out”.
El gran beneficiado de este “cuento” ha sido la NASCAR. Ante la debilidad de la IRL y la Champ Car, las jóvenes promesas prefieren correr en los Stock Cars. La NASCAR cuenta a día de hoy con gran seguimiento de los aficionados, una estructura muy sólida, parrillas con pilotos de gran nivel, grandes patrocinadores, excelente cobertura televisiva y gozan de la participación de grandes motoristas como son Chevrolet, Dodge, Ford y Toyota. Ejemplo de la popularidad actual de la NASCAR se demuestra en incorporaciones como la de Juan Pablo Montoya que ha abandonado la posibilidad de continuar en la Formula 1 a favor de correr en la prestigiosa y popular Nextel Cup de la NASCAR. Lejos quedan épocas en las que pilotos como Nigel Mansell, después de ser Campeón del Mundo de Formula 1 en 1992, se pasaba el año siguiente a la CART. También tenemos el ejemplo de un Jacques Villeneuve, que después de lograr el Campeonato CART y la victoria en las 500 millas de 1995, fue el fichaje estrella de WilliamsF1, siendo campeón del mundo en 1997.
Razones para que ambos campeonatos se vuelvan a unificar sobran: Parrillas con más y mejores equipos y pilotos. Mayor afluencia de espectadores y aumento de las audiencias televisivas con el consiguiente interés de nuevos e importantes patrocinadores y por lo tanto mayores ingresos. Un calendario con muchas carreras y en circuitos de gran prestigio y popularidad. Todo ello también motivaría la participación de grandes motoristas con la ventaja de seguir siendo completamente independiente de ellos para subsistir al contar con los siempre excelentes motores Cosworth. En fin, la CART renovada y mejorada con la consiguiente recuperación del prestigio internacional.
Desgraciadamente la posibilidad de dicha unificación está muy lejos de convertirse en realidad. El ego de personajes como Tony George, principalmente, hace inviable dicho acuerdo. Su independencia económica ha hecho que adopte una posición dictatorial en las conversaciones mantenidas hasta hace unos meses, en las que o se claudica a todos sus deseos o no hay acuerdo. En mi opinión, creo que Tony George esperaba que la Champ Car no superase la bancarrota y desapareciese, fortaleciéndose la IRL como único gran Campeonato de monoplazas en USA. Pero Kalkhoven & Co, tras comprar los activos de la CART, han hecho un gran trabajo y la Champ Car sobrevive y tiene pinta de seguir adelante. Pero mientras existan ambos Campeonatos con el consiguiente despilfarro de recursos, los problemas antes mencionados respecto a las parrillas, equipos, patrocinadores, etc… seguirán persistiendo, haciendo débiles a ambos. “Divide y vencerás” o La unión hace la fuerza” son frases hechas que vienen al pelo en este caso. Pero aquí la NASCAR no es culpable, sino simple beneficiaria de la “guerra civil” IRL/Champ Car. Los comentarios en USA se decantan a que uno de los dos acabará desapareciendo. Yo no lo creo. La Champ Car, tras haber superado una gran crisis financiera, ha creado una estructura muy sólida pero de corto recorrido. La Indy Racing League no tiene recorrido, pero tiene Indianápolis y esa carrera junto a otros ingresos bastan por sí mismos para mantener la IRL. Mi opinión es que la reunificación debería ser irremediable, pero tras demasiado tiempo de debilitamiento y de limitarse a sobrevivir en el panorama automovilístico USA. Espero equivocarme en parte y que esa unificación sea antes de lo esperado.
El lince del paddock










