Apr 25 2007
Circuitos míticos I: Monza y Silverstone
Cuando determinadas curvas llegan a ser tan conocidas como el propio circuito, significa que ya forman parte de la leyenda. Lesmos, Parabólica, Copse o Stowe son algunas de esas curvas que convierten a los circuitos de Monza y Silverstone, en historia viva del automovilismo. A pesar del paso del tiempo y las innumerables modificaciones, estos circuitos siguen conservando la magia que hace que los asistentes puedan percibir el aceite mezclado con las lágrimas que sobre su asfalto se han derramado a consecuencias de las grandes hazañas y terribles tragedias vividas.
El Autodromo Nazionale Monza es el circuito permanente en activo más antiguo de Europa. Solamente fue precedido por el mítico Brooklands y el desconocido óvalo de Sitges-Terramar, cerca de Barcelona. Situados a las afueras de Milán, rodeado de una bella zona boscosa, inevitablemente recuerda al entorno del antiguo Nurburgring Nordschleife. Los grandes árboles que resguardan al circuito han sido testigos del paso de los más grandes campeones de la historia como Farina, Ascari, Fangio, Clark, Hill o Senna. También otros pilotos, a pesar de no ser campeones del mundo, con sus hazañas sobre el asfalto de Monza, dejaron huella en el corazón de los aficionados. Un ejemplo fue Tazio Nuvolari. “Il Mantovano Volante” tuvo un grave accidente la primera vez que probó un monoplaza en el trazado milanes, partiéndose ambas piernas. Una semana más tarde, ganaba el Gran Premio de las Naciones de motociclismo atado a su moto para no caerse. A lo largo de los años, el trazado a sufrido múltiples variaciones, muchas veces a golpe de horribles accidentes que costaron la vida de pilotos y espectadores. La gloria y la tragedia siempre estuvieron unidas a la “Pista Mágica”. En 1970 el fabuloso Jochen Rindt fallecía al golpear a gran velocidad su monoplaza contra los guarda raíles, convirtiéndose en el único Campeón del Mundo a titulo póstumo. Considerado el templo de los tifosi, la pasión toma forma en las gradas ante el paso de los Ferrari y las emociones se desbordan cuando los bólidos de la Scuderia cruzan la bandera a cuadros alzándose con la victoria.
El Campeonato del Mundo de Formula 1 nació un 13 de mayo de 1950 en el circuito de Silverstone. Antiguo aeródromo utilizado en la 2º Guerra Mundial, para el tercer Gran Premio de Gran Bretaña y prueba inaugural de la F1, el trazado ya presentaba un aspecto similar al actual. Las ausencias de la marca británica BMR y de Ferrari marcaron una carrera dominada por los Alfa Romeo, logrando el gran “Nino” Farina la primera victoria. Un año más tarde, la historia volvió a darse cita en el trazado inglés, con el primer triunfo de Ferrari en la Formula 1. Desde entonces el circuito ha sido testigo de innumerables carreras llenas de pasión y marcadas por momentos de competición en estado puro. La afición inglesa aún guarda en sus retinas la lucha por la victoria entre James Hunt y John Watson en 1977. Uno de los momentos más álgidos, fue la victoria en 1987 de Mansell sobre su rival y compañero de equipo en Williams, Nelson Piquet. El “león” británico adelantó al brasileño en Copse a más de 280 km/h, en una maniobra imposible. Tras la victoria, la enfervorecida afición invadió la pista tal y como hacían los tifosi con las victorias de Ferrari en Monza. Nigel Mansell detuvo su monoplaza en el preciso lugar donde hizo el increíble adelantamiento, se arrodilló y besó el asfalto. Más recientemente los aficionados de la Formula 1, aún recuerdan el terrible accidente de Michael Schumacher al salirse recto en la curva de Stowe, impactando frontalmente contra las barreras de seguridad a más de 160 km/h. El choque hizo estremecerse a todos los aficionados pues el recuerdo de la muerte de Ayrton Senna en circunstancias similares era muy reciente. Afortunadamente, y dentro del infortunio, una pierna fracturada fue el precio que tuvo que pagar un Schumacher que tras su regreso, logró 5 campeonatos del mundo consecutivos del 2000 al 2004.
Estamos en tiempos de renovación para la Formula 1, donde cada semana hay noticias sobre un nuevo trazado de Formula 1 en áreas ricas económicamente pero pobres de tradición automovilística. Dicen que en el equilibro está la virtud. Si bien es necesario que la Formula 1 evolucione, renueve su calendario y los circuitos deban modernizarse en aras de factores como la seguridad, accesos, etc… nadie debe olvidar que en circuitos como Monza y Silverstone está la esencia y la historia de la competición, siendo valores a conservar y proteger.
El lince del paddock








