Mar 27 2007
Los nuevos circuitos de la F1: Renovarse o morir
Hace unos días, escribí una columna sobre el tema que nos ocupa, pero el inicio del Mundial me obligó a dejarlo aparcado para más adelante. Ahora, la confirmación de las primeras actuaciones oficiales para la disputa de un Gran Premio en el puerto de Valencia, obliga.
Tal y como decía en la columna que estaba preparando… “Mientras Spa debería considerarse espacio natural protegido para carreras de F1, Montmeló debería ser el “official test track” de la F1, y permitir que el G.P. de España se celebrase en el proyectado circuito urbano en la ciudad de las Artes y las Ciencias en Valencia“. La noticia es aún mejor, puesto que deja entender que la carrera de Valencia se podría celebrar en 2009, lo que conllevaría la disputa de 2 carreras en nuestro país, ya que Montmeló tiene asegurado el Gran Premio de España hasta 2011.
Y es que la decisión de la Generalitat Valenciana confirma la nueva pauta en cuanto al modelo de circuitos que la Formula 1 busca incorporar al calendario. Una tendencia con la que me resulta fácil estar de acuerdo por diversos motivos. La primera y más importante, es que de esa forma se acerca la Formula 1 al aficionado y no al revés. Yo mismo he sido victima de las tremendas dificultades que representa acudir al Circuito de Montmeló durante un Gran Premio, a más de 30 kilómetros de Barcelona, con complicados accesos terrestres y pésima combinación de medios de transportes públicos. Las carreras urbanas fulminan esta problemática de cuajo. El fácil acceso a las carreras conlleva que sea más fácil llenar las gradas de los circuitos y que el ambiente sea digno del gran Circo de la F1. No todo radica en las audiencias televisivas y a nadie le gusta ver gradas vacías como puede suceder en Malasia o Bahrain. Vista la experiencia aprendida en estos países, las nuevas incorporaciones al Mundial se basan más en trazados mixtos, construidos al efecto pero dentro de un entorno urbano y de atractivo turístico, como el circuito de Abu Dhabi a celebrar en 2009. Esto garantiza el éxito de público en los nuevos circuitos de Oriente Medio y Asia, donde Corea del Sur es candidata a albergar un Gran Premio en 2010.
Al mismo tiempo no cesan los rumores de una segunda carrera en USA, con la ciudad de Las Vegas en todas las quinielas. También son muchas las presiones para que regrese Sukuza en forma de Gran Premio del Pacífico. Aunque los deseos de Bernie se cumplan y se disputen 20 Grandes Premios por temporada, alguien tendrá que salir y los circuitos europeos son las victimas naturales.
Países como Gran bretaña y sobretodo Francia, deben tomar buena nota. El rumor de una posible alternancia entre las carreras Reino Unido y Francia, sinceramente, sería una decisión cobarde para no dejar a Francia sin Gran Premio. Magny-Cours no aporta nada al espectáculo, ni en la pista por lo insulso de su trazado, ni en la grada, debido a los abusivos precios y sus pésimas comunicaciones. Quizás por ello, los rumores de un Gran Premio en Disneyland Paris están cobrando tanta fuerza últimamente.
Nos estamos encaminando hacia un formato más global donde los circuitos europeos están perdiendo peso especifico y la F1 se está abriendo camino hacia nuevos países dispuestos a gastar grandes sumas, ávidos de lograr protagonismo mundial proyectándose a través del gran escaparate que representa la Formula 1. No olvidemos, que tras los Juegos Olímpicos y la final de la Copa del Mundo del fútbol, es el mayor espectáculo deportivo en cuanto audiencias televisivas se refiere.
Como todo en esta vida, se trata de encontrar el equilibrio; entre circuitos permanentes (Spa, Monza, Turquia, …) y circuitos mixtos/urbanos (Canadá, Abu Dhabi, Montecarlo, ¿Valencia?...); entre mantener la historia y buscar la innovación. La correcta combinación de intereses del público, de los protagonistas y de los inversores, permitirá dar con la formula que multiplique el éxito y la influencia de la Formula 1 a nivel mundial.
En definitiva, se trata de un renovarse o morir, para la Formula 1 en general y los circuitos europeos en particular. En España parece que estamos aprendiendo la lección a tiempo. Veremos los demás.
El lince del paddock










